Hay clases que no se tratan solo de aprender una técnica.

También se tratan de compartir, animarse, preguntar, destejer, volver a intentar y vivir un momento creativo con otras personas que disfrutan lo mismo.

El 16 de marzo realizamos nuestra primera clase presencial de crochet del 2024 junto a Evelyn López de @arteyociocrochet, una creadora que nos acompaña desde los comienzos de Helou en redes y a quien queremos muchísimo.

Fue una mañana llena de tejido, charla, colores, dudas resueltas y proyectos empezando a tomar forma.

una clase para aprender haciendo

Durante el encuentro, las participantes aprendieron a tejer una pollera a crochet y trabajaron distintas técnicas clave para poder aplicar en otros proyectos.

Entre los temas de la clase vimos:

  • cómo realizar elásticos tejidos
  • cómo tejer en espiral con varetas
  • cómo calcular múltiplos para puntillas o bordes
  • cómo avanzar en un proyecto con guía personalizada

La clase tuvo una duración aproximada de 2 horas y media y fue una experiencia súper enriquecedora para quienes participaron.

tejido, guía y acompañamiento

Además de la clase presencial, cada participante recibió material en PDF con la guía del proyecto y asesoría posterior a través de WhatsApp.

Porque muchas veces el aprendizaje no termina cuando termina la clase: sigue cuando llegás a casa, retomás el proyecto y aparece esa duda que necesita una manito extra.

Por eso, nos encanta que estos espacios no sean solo una explicación técnica, sino una experiencia acompañada de principio a fin.

una mañana para compartir

Como en toda buena clase de tejido, no faltaron los aperitivos, la charla y las risas.

Siete tejedoras se reunieron en Helou para disfrutar de una mañana distinta, rodeadas de hilados, agujas y ganas de aprender.

Y eso es lo más lindo de estos encuentros: cada persona llega con su ritmo, su experiencia y sus dudas, pero todas comparten algo en común: las ganas de crear con las manos.

más que una clase de crochet, este encuentro nos recordó algo que nos encanta del tejido: cuando se comparte, se vuelve todavía más lindo.

Una clase puede ser el primer paso para animarte a una prenda, para entender una técnica nueva o simplemente para regalarte un rato creativo en medio de la semana.

En Helou queremos seguir creando espacios así: cercanos, prácticos y llenos de comunidad.

Si tenés ganas de aprender crochet, retomar un proyecto o sumarte a nuestras clases presenciales, te esperamos.